Los problemas más comunes con la lactancia materna

 

Probablemente no hay mejor alimento que la leche materna.

A veces, sin embargo, la lactancia materna no se consigue de inmediato.

Aquí hacemos un repaso de los problemas más frecuentes con los que se encuentran muchas madres al inicio de la lactancia materna.

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Problemas de succión

Que se produzcan problemas al succionar se debe a que el bebé, seguramente, no chupa correctamente. No le des el biberón y evita los chupetes pues pueden confundirle. Presta atención a la colocación del bebé.

El reflujo durante la lactancia

El reflujo es completamente normal en los primeros meses del bebé, no debes preocuparte, puesto que la leche fluye suavemente hacia el bebé y si sale demasiada se vierte.

El reflujo no quiere decir que tu bebé ha bebido demasiado. Incluso si se escupe después de una toma puedes volver a colocarlo al pecho para que beba hasta que esté lleno. Si escupe regularmente después de una comida, asegúrate de que al amamantarle mantenga una postura erguida. También debes evitar los cambios bruscos de posición y los movimientos rápidos.

El bebé llora cuando mama

Si el bebé deja de comer y empieza a llorar, puede haber diferentes motivos. Una señal que indique problemas digestivos del estómago es un gorgoteo.

Si los padece amenudo, antes de darle el pecho puedes colocarle una bolsa de agua caliente encima de la barriguita para aliviar los movimientos intestinales grande. Otra de las razones que le pueden causar el llanto durante la lactancia puede ser que tenga la nariz obstruida, lo que le hace que sea imposible beber.

El remedio es sencillo, unas gotas de solución salina o de leche en las fosas nasales. Otra razón del llanto durante la lactancia se puede deber a que prefiera un pecho y rechace el otro. Esto no tiene porqué ser un gran problema, puesto que puede cambiar con el tiempo, o sino puedes sacar la leche del pecho que rechaza con un sacaleches y dársela con biberón.

Demasiada leche

Puede que los primeros meses después del nacimiento, la madre produzca demasiada leche, puesto que su producción es regulada por hormonas.

Hasta que no ha pasado un tiempo la leche no es regulada por las necesidades del bebé. Los sacaleches que se utilizan en caso de grietas en los pezones y obstrucción de las mamas, hace que la producción de leche aumente y por ello deberías evitarlos o dejarlos de utilizar por completo.

Las expertas en lactancia recomiendan poner al bebé solo en un lado (un pecho) por toma. De esta manera la producción de leche no se estimula tanto como si en cada toma se acctiva la producción de ambas mamas. Si el pequeño mama durante poco tiempo, seguramente tendrá hambre en seguida, debes colocarlo en el mismo pecho, así terminará de tomar toda la leche de un pecho y tomará la leche buena, la que contiene más nutrientes.

Demasiada poca de leche

A veces puede ocurrir que una madre no tenga suficiente leche y su bebé a través de la lactancia materna no tiene suficiente. De hecho, muchas de las madres se preguntan en algún momento si producen suficiente leche – especialmente cuando acaban de comenzar con la lactancia materna.

Lo que no saben es que una deficiencia de leche materna ocurre sólo en muy raras veces. La mayoría de las mujeres creen que tienen muy poca leche, aunque en realidad producen la suficiente.

El primer paso es excluir una falsa alarma. Esto puedes saberlo por la frecuencia en la que el bebé se moje y por el incremento de peso que es cada vez mayor. Si quieres estimular la producción de leche debes colocar al bebé al pecho cada vez que lo pida para que tome leche. Igualmente debes tomarte tiempo, para ti y para el bebé, evitando el estrés.

Hay algunos productos que pueden contribuir a la lactancia como algunos tés que contribuyen a la producción de leche.Ver ¿Qué comer para tener más leche?

El rechazo del pecho

En algunos casos puede ocurrir que el bebé rechace el pecho tras poco tiempo de haber empezado con la lactancia debido a alguna mala experiencia.

Algunas veces se debe a que el bebé ha probado el biberón, y como puede tomar la leche sin apenas esfuerzo, ya no quiere mamar más del pecho. Sólo en raros casos el bebé rechaza el pecho durante unos días. La razón de esto puede ser un perfume de olor fuerte o cremas.

Por lo tanto es recomendable que no trates tu pecho con cosméticos si quieres darle de nuevo el pecho a tu bebé. A menudo también ayuda dar el pecho al bebé mientras está medio dormido.

UN CONSEJO: Intenta darle a la leche al bebé en dosis pequeñas, con una cucharilla, pero no el biberón ni el chupete. Para estimular su reflejo de succión, es mejor colocarlo al pecho y sólo darle esto.

Dormirse durante la lactancia

A veces es el bebé se queda dormido durante la lactancia. Esto no es un problema al principio, pero a veces puede conducir al hecho de que estés mucho rato para darle de mamar. Para que no dure demasiado, puedes ir cambiándolo de pecho cada tres o cuatro minutos así no va a poder conciliar el sueño.

Puede que el bebé esté demasiado cómodo durante la lactancia, o que le cueste succionar porque tienes alguna obstrucción de la leche y está cansado, por eso se duerme. Si se duerme, puedes acariciarle las mejillas o las orejas para desvelarlo y que siga mamando.

Primero te darás cuenta que no emite sonido alguno, y quizá que chupa el pezón como si fuera un chupete, o juega con él. Es este caso deberías despertarlo cambiándole de posición.

CONSEJO: Déjale las piernas desnudas, a menos que el entorno sea muy frío, esto hará que no esté tan cómodo y evitará que se duerma.

Tu hijo pierde peso

Tras el nacimiento el bebé pierde peso. Esto es normal los primeros días, siempre y cuando la pérdida sea de más de un diez por ciento del peso que tenía al nacer.

Tras 10 o 14 días debe recuperar el peso que tenía al nacer.

No es necesario pesarle todos los días. Si está recibiendo suficiente leche, lo vas a reconocer por el hecho de que moja al menos cinco pañales al día. Si no estás segura, puedes pesar a tu hijo una vez por semana.

El bebé se alimenta más de un pecho que del otro

Mamar se asocia a menudo con un “menú de 3 platos”: Al principio el niño ingiere el agua, para saciar la sed, la leche baja en calorías – el aperitivo. Después sube la leche rica y el bebé se alimenta con un alto contenido en grasas y en calorías – el plato principal.

Puede que sobretodo al principio cueste que llegue la leche rica en nutrientes, por ello debes dejar al bebé el suficiente tiempo en el pecho. La mayoría de los bebés beben de 10 a 20 minutos del primer pecho, luego puede tomar el “postre” de la otra mama, una mezcla de agua y leche de saturación. Por ello no debes extrañarte de que el bebé si toma menos del segundo pecho que del primero.

Pero siempre debes asegurarte que el bebé en la siguiente toma empieza por el pecho con el que terminó, de manera que ambos pechos seran igualmente estimulados para continuar la producción de leche.

No hay movimiento intestinal

Si el bebé no puede evacuar, no tiene movimiento intestinal, una dieta a base de leche materna es muy importante, puesto que es completamente líquido.

La frecuencia de las deposiciones pueden ser individualmente muy diferente, algunos bebés las hacen cada dos o tres días, incluso con menor frecuencia, otros varias veces al día. No tienes que preocuparte en esceso mientras que tu pequeño no se sienta incómodo ni se queje.

Dolor en los pezones

La causa más común de dolor en los pezones es la mala colocación del bebé al pecho o que el bebé, succione mal, con poco trozo de la areola en la boca. Coloca a tu bebé igualmente a menudo, y prueba las distintas posiciones para amamantar. Si aplicas vendas calientes encima del pecho antes de dar de mamar al bebé, va a facilitarte la salida de la leche. Si tienes dudas al principio, puedes recurrir a una matrona para que te asesore.

Es importante que cuides y protejas tu piel de roces innecesarios que pueden provocarte rápidamente grietas en la piel. Humedece los pezones después de dar el pecho con un poco de la misma leche materna o con alguna crema para ablandar el tejido y evitar que se agrieten más.

Obstrucción de la leche

Si la leche no puede salir adecuadamente, puede conducir a la congestión del pecho y pueden aparecer ganglios y enrojecimiento. Una posible causa es que el bebé no mame casi de un pecho o que no lo vacíe por completo.

Otra razón podría deberse al uso de un sujetador demasiado apretado. Sino también puede deberse a causas psicológicas. Lo más importante es actuar correctamente ante el primer indicio de obstrucción. Intenta poner siempre el bebé un poco donde tengas problemas, para que intente estimularlo.

Prueba también con el calor, compresas calientes o agua caliente para estimular el flujo de leche. Si no es suficiente puedes ayudarte con un masaje del pecho, suavemente.

Mastitis o inflamación de la mama

De una congestión sin tratamiento adecuado puede producirse una infección de los senos (mastitis) puesto que la leche materna, caliente, puede ser un caldo de cultivo ideal para los gérmenes.

Esto también puede producirse mediante heridas en la piel de los pezones sin presentar antes síntomas de congestión. Para reducir el riesgo de mastitis infecciosa, es especialmente importante lavarse bien las manos antes de la manipulación de los pezones. Después de amamantar un apósito de quark, de requesón, está especialmente indicado para evitar inflamación. Procura también cambiar a menudo la posición de amantar.

IMPORTANTE: Si, después de uno o dos días de no mejora, debes visitar a tu matrona o al ginecólogo, ya que de lo contrario puedes desarrollar una infección de los senos que deba tratarse con antibióticos.

Pezones especiales

Aunque tengas los pezones planos, hacia dentro, un pecho pequeño o un pecho muy grande, no debes alarmarte, la varidead es de lo más normal y natural. A menudo las madres se preocupan y luego proyectan estas preocupaciones en los niños.

Es posible que le des demasiadas vueltas, y tu bebé no espera nada en concreto, puesto que nunca ha tenido antes esta experiencia.

Tu bebé tomará sólo de tu pecho, las primeras semanas de vida, así que no importa como tengas los pezones. Para los que son muy pequeños pueden estimularse antes de amamantar para que sea más fácil. Las pezoneras y los protectores para pezones también pueden ayudarte.

RECUERDA: Tu bebé necesita que le des el pecho, con tranquilidad y con frecuencia, cómodamente, lo demás no importa.

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